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Las personas físicamente activas alargan su esperanza de vida

Nacional Cancer Institute ha elaborado un estudio sobre los beneficios de la actividad física frente la mortalidad prematura a partir de los 40 años. Las conclusiones revelan que las personas activas pueden alargar su esperanza de vida entre 3,4 y 4,5 años. El seguimiento se llevó a cabo durante diez años. Munideporte ofrece el documento.
Los datos fueron

extraídos de seis estudios incluidos en el Consorcio de Cohortes del Nacional Cancer Institute de Estados Unidos. La investigación, publicada en la revista científica “Plos Medicine”, analizó el IMC y la actividad física de una muestra cercana a 640.000 individuos, todos mayores de 40 años. El objetivo fue determinar la relación entre la práctica de ejercicio físico en la edad adulta y el aumento de la esperanza de vida durante un periodo de seguimiento de diez años.

Para llevar a cabo el análisis, se establecieron diferentes niveles de actividad física y los autores observaron una relación directa entre el ejercicio y los años de vida ganados. Los resultados mostraron que la esperanza de vida se puede elevar hasta en 3,4 años en aquellas personas que realizan actividad física moderada, y en 4,2 años para aquellos que superan en más del doble la recomendación de practicar ejercicio al menos durante 150 minutos a la semana.

Aunque varios análisis habían sugerido ya que la actividad física está relacionada con la ganancia de años de vida, hasta ahora nunca se había cuantificado la diferencia de esperanza de vida entre las personas con sobrepeso, pero físicamente activas, frente a aquellas que presentan un peso normal, pero son inactivas. Éste ha sido otro de los aspectos analizados en el estudio, la influencia de la actividad física en la esperanza de vida según el peso de las personas.

De esta manera, se observó que aquellas que presentaban un peso normal, y además eran activas, podían aumentar su esperanza de vida hasta en 7,2 años comparado con las que eran más inactivas y las más obesas. Para llevar a cabo este análisis, los investigadores dividieron la muestra en cuatro grupos diferentes de personas: Normopeso, sobrepeso, obesidad clase I (IMC 30-34,9) y obesidad clase II (IMC >35).

Según se desprende del propio estudio, los datos extraídos podrían ser útiles a la hora de desarrollar un mensaje sencillo de salud pública que maximice las ventajas que ofrece la actividad física a la población.

El estudio (en inglés) se encuentra en la sección Documentación / Salud y Deporte / Encuestas.


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